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  • on 29.07.2010
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Tipos y usos de drogas 0

Clasificación de las drogas según  sus efectos sobre el sistema nervioso central

En términos generales las modificaciones que las drogas pueden producir en el SNC son de tres tipos. Hablamos de drogas con efectos predominantemente depresores, estimulantes o alucinógenos.

* Si bien la pasta base y el crack se conocen desde hace varios años en Uruguay, fue a partir del año 2002 que se instaló su consumo principalmente en los sectores más vulnerables. El grado de alarma generalizado que ha provocado (en muchos casos como alerta frente a los daños generados y en otros como reacción acusatoria, espejo de los diversos males que aquejan a la sociedad en su conjunto) amerita hacer un detalle de las diferencias y aspectos en común que tienen esta sustancia y la cocaína.



Las drogas DEPRESORAS del SNC son aquellas que enlentecen o reducen algún aspecto de la actividad del sistema nervioso central (SNC), provocando reacciones que van desde la desinhibición hasta el coma, en un proceso de adormecimiento cerebral.

Entre las sustancias depresoras encontramos:

  • el alcohol;
  • los opiáceos: heroína, morfina;
  • los ansiolíticos: pastillas para calmar la ansiedad;
  • los hipnóticos: pastillas para dormir;
  • los solventes (inhalantes): pegamentos, nafta, pinturas.

Las drogas ESTIMULANTES del SNC incrementan el funcionamiento habitual del cerebro, provocando un estado de activación que puede ir desde una mayor dificultad para dormir, hasta el paro cardiaco, pasando por estados de hiperactividad.

Estimulantes mayores:

  • anfetaminas;
  • cocaína y sus derivados.

Estimulantes menores:

  • nicotina;
  • xantinas;

• cafeína.

Los ALUCINÓGENOS alteran el funcionamiento del SNC dando lugar a distorsiones perceptivas

y alucinaciones.

Entre los más conocidos se encuentran:

  • LSD;
  • hongos psilocibes;
  • floripón;
  • derivados del cannabis.

A este tipo de sustancias, entre las cuales se incluye la ayahuasca, también se les llama enteógenos, que quiere decir “Dios adentro”. Esta denominación refleja una manera de entender las sustancias en tanto reveladoras del mundo interior, vinculada a la esfera espiritual de las personas. Quienes refieren a dicha cualidad hacen mucho hincapié en tomar en cuenta el entorno en que se consume, por qué y para qué usar este tipo de sustancias; en otras palabras, cuál es la intención y el propósito de ese consumo. Dado que en muchas culturas se han utilizado con fines religiosos, su uso está vinculado a rituales y ceremonias y existen conocimientos ancestrales de cómo consumirlas, con quién y en qué circunstancias.

Finalmente, las drogas de síntesis como el éxtasis tienen efectos estimulantes a la vez que alucinógenos.

Tipos de  usos de drogas

A continuación presentamos una breve caracterización de los posibles tipos de usos de drogas.

A. Usos experimentales. Se caracterizan por ser las primeras experiencias e intentos que las personas hacen con una droga cualquiera. En general, y debido al carácter de experimentación que tiene la adolescencia, es en esta fase cuando se desarrollan los primeros aprendizajes con las drogas, tanto legales como ilegales

B. Usos ocasionales. Entre las personas que prueban las drogas, algunas seguirán usándolas de forma ocasional por diferentes motivos –personales, familiares, influencia del grupo de pares y/o del contexto, etc.–. Usuarios ocasionales de drogas son aquellos que tienen un consumo pautado y limitado exclusivamente a  determinadas circunstancias de tiempo, espacio y/o compañía.

C. Usos habituales. Entre las personas que hacen un uso ocasional de una droga, sólo un pequeño grupo desarrollará lo que llamamos un consumo habitual, entendido como el consumo regular y diario de esa sustancia.

D. Usos dependientes. Finalmente, un grupo todavía más pequeño pasará de un uso habitual a un uso dependiente de la droga. En estos casos la persona tiene gran parte de su identidad “comprometida” con el mundo que rodea a la sustancia.

Los diferentes tipos de usos de drogas, así como también los efectos y posibles daños que se puedan experimentar, dependerán siempre de la acción conjunta de tres factores:

LA PERSONA que usa esa droga (por ejemplo, edad, sexo, salud física y psicológica, expectativas en cuanto al consumo, etc.).

EL ENTORNO SOCIOCULTURAL en donde se desarrolla la situación de consumo (por ejemplo, que la droga sea ilegal o no, accesibilidad, precio, legitimidad social, etc.).

Las características de LA SUSTANCIA que se consume (por ejemplo, efectos centrales, pureza, dosis, vía de administración, etc.).

El mito de la escalada del consumo

No existe ninguna fundamentación científica –basada en conceptos de investigación biológica, psicológica o social– que respalde la creencia popular de que un tipo de consumo experimental lleva “inevitablemente” a otro consumo de tipo dependiente, ya sea de la misma droga con que se experimentó o de otras sustancias.

Como veremos más adelante en el apartado de la caracterización de la adolescencia, el uso de drogas en esta etapa se da en la amplia mayoría de los casos como un fenómeno pasajero que no deviene en el uso dependiente de sustancias.

¿Qué y cuáles son los usos problemáticos de drogas?


Decimos que un uso de drogas puede ser problemático para una persona cuando el mismo afecta negativamente –en forma ocasional o crónica– a una o más áreas vitales de la persona, a saber:

1. su salud física o mental;

2. sus relaciones sociales primarias (familia, pareja, amigos);

3. sus relaciones sociales secundarias (trabajo, estudio);

4. sus relaciones con la ley.

Desde un punto de vista técnico, existen entonces usos no problemáticos de drogas  –aquellos que no causan daños en ninguna de estas áreas vitales– y usos problemáticos de drogas, que sí los causan.

Formas más frecuentes de consumo problemático en la adolescencia

Existen tres tipos centrales de usos problemáticos que pueden afectar diferentes

áreas vitales de las personas. Ellos son:

  • las intoxicaciones agudas
  • los usos regulares crónicos de sustancias
  • las dependencias.

En la adolescencia la forma más frecuente de uso problemático de drogas son las intoxicaciones agudas con alcohol u otras drogas. Es muy importante tener en cuenta este dato a la hora de planificar intervenciones que se puedan desarrollar de forma efectiva en las instituciones educativas pues corresponde que se consideren específicamente las actitudes, valores y prácticas que se ponen en juego en torno a los comportamientos de riesgo asociados a ese daño y no a otro , en este caso: las intoxicaciones .

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